10 juegos tradicionales y divertidos

canAunque los niños juegan para divertirse, es también un aspecto importante de  aprendizaje y desarrollo, siendo una preparación para la vida adulta.  
 “El gato jugando con el ovillo aprenderá a cazar ratones y el niño jugando con sus manos aprenderá a controlar su cuerpo”  Karl Groos
Piaget relaciona las fases evolutivas del pensamiento humano  con tres estructuras básicas del juego:
  • el juego es simple ejercicio;
  • el juego simbólico (abstracto); y
  • el juego reglado (colectivo).
Recuerdo mis tardes después del colegio cuando bajaba a la calle y jugaba:
  • charranca o rayuela,
  • al burro,
  • a los tres palmos,
  • a la goma,
  • al pañuelo,
  • a la comba,
  • al bote,
  • a un, dos, tres, pica pared (podría ser una variedad del actual maniqui challenge, sin grabarlo),
  • a las canicas,
  • a las chapas, ... 
rayuelaEn nuestra sociedad, los juegos tradicionales están  en peligro de extinción, por qué cuántas veces has visto a  tus hijos jugar al pañuelo o saltar a la goma. Es cierto que nuestro estilo de vida ha cambiado mucho, ahora es impensable que nuestros hijos bajen solos a la calle a jugar, los peligros se han multiplicado: el tráfico, el ambiente, etc.  La única manera de recuperarlos es buscar un espacio para ellos, el patio del colegio, el parque, las vacaciones, aprovecha estos momentos para jugar con ellos, seguro que les encanta.  Vamos a recordar e como se juega a:
  • La charranca. Sólo necesitas un trozo de tiza, una piedrecita y el suelo.  Dibuja en el suelo la figura de la charranca. El juego consistía en empezar por la casilla 1. El primer obstáculo era tirar la piedra en la casilla que te tocaba. El segundo obstáculo era saltar por encima de la casilla donde estaba la piedra. El tercer obstáculo era ir saltando a la pata coja por las casillas individuales y con los dos pies por las casillas dobles. Y así hasta llegar al final.
  • La comba o la goma. Era un juego casi exclusivo para niñas. Me encantaban sus canciones:

Al pimiento colorado, azul y verde, la señorita Carmen casarse quiere.

Y no quiere que sepamos quién es su novio, el señorito (depende del año)  que es un pimpollo, cara de pollo.

  • Al burro. Se ponían tres niños uno detras de otro, y los demás se subían encima a la carrerilla. Este no es muy recomendable, por las posibles lesiones.
Os dejo un video de dibujos animados en el que los tres cerditos juegan al burro.

¿Cómo se aprenden los colores?

A partir de los 18 meses nuestros hijos empiezan a diferenciar los colores, también reconocen las formas, los tamaños y la texturas. En general a los tres años ya reconocen y nombran los colores principales. Ayudarles a reconocer los colores requiere paciencia y comprensión, es un proceso largo y debemos hacer que sea divertido. Tienes muchas posibilidades durante todo el día para enseñarselos:
  • La hora de la comida es un buen momento para jugar con los colores.
  • Decora su habitación con colores primarios.
  • Aprovecha el paseo para jugar a reconocer objetos de un mismo color, por ejemplo coches de un mismo color.
  • Léele cuentos que hable de los colores.
  • Cuando le vistas ves nombrándole los colores de sus ropas.

Los tres cerditos aprenden los colores

Juegos para enseñar los colores

Bloques de colores Jugar con el niño a separar los colores por bloques del mismo color. El objetivcomo se aprenden los coloreso es trabajar con un solo color cada vez. Plastilina Jugad con plastilina de diferentes colores, moldeando soles, frutas, coches, pelotas. Es una buena manera de trabajar los colores y la motricidad fina. Si vuestro niño es menor de 3 años es mejor que la hagáis en casa con harina, agua y colorante alimentario.  Pizarra Si tu niño tiene más de 3 años, coloca una pizarra donde pueda experimentar con tizas de colores, a los niños les encanta pintar en las paredes y aprenderá los colores sin darte cuenta.                    

6 consejos para hacer de la lectura un hábito

En psicología un hábito es cualquier acción repetida regularmente, que se convierte en rutina, formando parte de nuestra filosofía de vida y se aprende, por lo que si queremos que la lectura se convierta en un hábito en la vida de nuestros hijos, debemos educarles y motivarles para que lo hagan.

Pero, por qué es tan importante leer:

  • alimenta la creatividad,
  • aumenta la comprensión,
  • amplia el vocabulario,
  • mejora la escritura,
  • favorece la concentración,
  • reduce el estrés,
  • potencia la empatia,
  • ayuda a coger el sueño y
  • pasamos un buen rato.

¿Cómo podemos hacer de la lectura un hábito?

  El amor a la lectura no puede educarse como una obligación o como un castigo, algunos veces castigamos a nuestros hijos enviándoles a la habitación a leer, o les quitamos el móvil y le damos un libro, de este modo, acabarán relacionando la lectura con momentos negativos, hay qu educarles desde una perspectiva lúdica:

Educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única.

Albert Einstein

  • El ambiente de casa es muy importante, si tu hijo no te ha visto nunca coger un libro, difícilmente le podrás transmitir el amor por la lectura, no olvides que a los niños les encanta imitarnos.
  • Introducirles en los libros desde que son bebes es una buena manera de empezar, leerles un cuento adaptada a su edad antes de ir a dormir les hará descansar mejor.
  • Escoger una tarde para compartir un rato de lectura, toda la familia juntos, cada uno en su lectura, los niños lo vivirán como un momento especial, que les tranquilizara.
  • Seguro que tienes una biblioteca cerca de casa, igual que salís al parque, programa una tarde a la semana para ir a la biblioteca y deja que tu hijo escoja su lectura, no le obligues a escoger los libros que a ti te gustan.
  • Cuando tu hijo vea una película que le haya gustado mucho y esté basada en un libro, invitale a que lea el libro, descubrirá nuevas tramas y seguro que se engancha. A mi hijo le encantó la primera pelicula de Harry Potter, fuimos a la biblioteca y le enseñé el libro, a partir de aquel momento empezó a leer asiduamente.
  • Para su cumpleaños, para los reyes regálale siempre un libro, aunque al principio no lo lea, los tendrá a mano por si algún día se decide...
Si tienes la suerte que a tu hijo le encanta leer, muchas felicidades, pero si no acaba de enamorarse, no lo fuerces, sigue estos consejos y seguro que poco a poco irá "enganchandose".    

5 razones para no regalarle un perro a tu hijo

5 razones para no regalarle a tu hijo un perro

  1. NO lo sacará a pasear
  2. NO recogerá las cacas.
  3. NO limpiará los pelos del sofá
  4. NO lo bañará
  5. NO le pondrá la comida ni el agua

A pesar que te prometa y prometa que lo hará, la realidad es que sólo la primera semana cumplirá con todas sus obligaciones, la segunda habrá olvidado todas sus promesas y la tercera ya estarás totalmente arrepentida de haber traído al pobre animalito a casa, pero ya no hay vuelta atrás,

valeriaycarolina

así que tu asumes todas las responsabilidades, incluido sacarlo a pasear antes de irte al trabajo....recoger sus "caquitas" y bueno, haciendo amigos, que paseando al perro he conocido a gente majísima.

5 razones y más para  regalarle a tu hijo un perro

  1. serán compañeros de juegos
  2. el amor de un  perro es incondicional
  3. aprenderá a ser esponsable de otro ser vivo
  4. está demostrado que los niños con animales en casa mejora el sistema inmune
  5. y la más importante: "Harás muy feliz a tu hijo"
y no olvides
  • conocerás a mucha gente cuando lo saquéis a pasear al parque.

Obviamente estás razones no me las he inventado yo,  hay  multitud de estudios, artículos,  libros , ... que explican los beneficios que tendrá para tu hijo y tu familia tener una mascota en casa,  el psicólogo alemán Dieter Krowatschek  en su libro "Los niños necesitan animales de compañía" , dice que  entre los niños y los animales  se producen unos  lazos afectivos muy sólidos, que hacen aumentar la autoestima del niño.

Además, con  tu ayuda y tu educación  hará  que nuestro hijo vaya asumiendo, poco a poco, las responsabilidades que implica tener una mascota.  Tampoco esperemos que el niño se implice voluntariamente en el cuidado (lo digo por experiencia) , como en el resto de facetas, debemos de educar  al niño a cuidar de su mascota:  cepillarlo, darle de comer, sacarlo a pasear, recoger "las caquitas".

gato

En mi casa siempre tuvimos animales, y  no he olvidado a ninguno como aquellos pollitos que regalaban a nuestras madres en el mercado, o  los hamster que mi hermano enseñaba a abrir puertas con palancas siguiendo las teorias conductistas de Skinner, de ahí debió surgir mi vocación por la

psicología, y por supuesto a mi perrazo Alazán, gracias a él perdí el pánico que tenía a los perros.  Mi padre decidió que la mejor manera de perder el miedo que tenía a los perros era teniendo uno y funcionó.